Sunday, October 22, 2017

La era detox, de Ignacio Ramonet

La era detox, de Ignacio Ramonet en Público - Caffe Reggio





Ignacio RamonetDirector de ‘Le Monde diplomatique en español’
El fenómeno se está extendiendo. En nuestras sociedades desarrolladas, un número cada vez mayor de ciudadanos se plantea modificar sus modos de consumo. No sólo de los hábitos alimentarios, individualizados ya hasta tal punto que resulta prácticamente imposible reunir a ocho personas en torno a una mesa para comer un mismo menú. Sino del consumo en general: la vestimenta, la decoración, el aseo, los electrodomésticos, los fetiches culturales (libros, devedés, cedés), etc. Todas aquellas cosas que hasta hace poco se acumulaban en nuestros hogares como señales más o menos mediocres de éxito social y de opulencia (y hasta cierta medida, de identidad), ahora sentimos que nos asfixian. La nueva tendencia es a la reducción, al desprendimiento, al despojo, a la supresión, a la eliminación… En suma, a la desintoxicación. Al detox, pues. Como si comenzara el ocaso de la sociedad de consumo –establecida en torno a los años 1960 y 1970– y entráramos en lo que se empieza a llamar la “sociedad del desconsumo”.
Se podría objetar que las necesidades vitales de consumo siguen siendo inmensas en muchos países en vías de desarrollo o en las áreas de pobreza del mundo desarrollado. Pero esa realidad indiscutible no debe impedirnos ver este movimiento de “desconsumo” que se expande con un ímpetu cada vez más intenso. Por otra parte, un estudio reciente (1), realizado en el Reino Unido, indica que desde el principio de la revolución industrial, las familias iban acumulando bienes materiales en sus hogares a medida que sus recursos aumentaban. El número de objetos poseídos traducía su nivel de vida y su estatus social. Así fue hasta 2011. Ese año se alcanzó lo que podríamos llamar el “pico de los objetos” (peak stuff). Desde entonces, el número de objetos poseídos no deja de reducirse. Y esa curva, en forma de “campana de Gauss” (con aumento exponencial mientras sube el nivel de vida y que luego, después de un periodo de estabilización, desciende en las mismas proporciones), sería una ley general. Hoy se estaría verificando en los países desarrollados (y en muchas zonas opulentas de Estados del Sur), pero mañana también reflejaría la inevitable evolución en los países en desarrollo (China, la India, Brasil).
La toma de conciencia ecológica, la preocupación general por el medio ambiente, el temor al cambio climático y, en particular, la crisis económica del 2008 que con tanta violencia golpeó a los Estados ricos, han influenciado sin duda esta nueva austeridad zen. Desde entonces se han divulgado por las redes sociales muchos casos espectaculares de detox anticonsumista. Por ejemplo, el de Joshua Becker, un estadounidense que decidió hace nueve años, con su esposa, reducir drásticamente el número de bienes materiales que poseían para vivir mejor y lograr la calma mental. En sus libros (Living with Less, The more of Less) y en su blog “Becoming minimalist” (www.becomingminimalist.com/), Becker cuenta: “Limpiamos el desorden de nuestra casa y de nuestra vida. Fue un viaje en el que descubrimos que la abundancia consiste en tener menos”. Y afirma que “las mejores cosas de la vida no son cosas”.
Aunque no resulta fácil desintoxicarse del consumo y convertirse al minimalismo: “Comience poco a poco –aconseja Joshua Fields Millburn, que escribe en el blog TheMinimalists.com–, intente desprenderse de una sola cosa durante 30 días, comenzando por los objetos más sencillos de suprimir. Deshágase de las cosas obvias. Empezando por las que claramente no necesita: las tazas que nunca usa, ese regalo horrendo que recibió, etc.”.
Otro caso célebre de despojo voluntario es el de Rob Greenfield (2), un norteamericano de 30 años, protagonista de la serie documental “Viajero sin dinero” (Discovery Channel) quien, bajo el lema “menos es más”, se deshizo de todas sus pertenencias, incluso de su casa. Y anda por el mundo con sólo 111 posesiones (incluyendo el cepillo de dientes)… O el de la diseñadora canadiense Sarah Lazarovic, que pasó un año sin comprarse ropa y cada vez que tenía ganas de hacerlo, dibujaba la prenda en cuestión. Resultado: un bonito libro de bocetos titulado Un montón de cosas lindas que no me compré (3). También está el ejemplo de Courtney Carver, que propone en su página web Project 333 (https://bemorewithless.com/project-333/), un desafío de bajo presupuesto invitando a sus lectores a vestirse con sólo 33 prendas durante tres meses.
En la misma línea está el caso de la bloguera y youtuber francesa Laetitia Birbes, 33 años, que se hizo célebre por su desafío de nunca más volver a comprarse ropa: “Yo era una consumidora compulsiva. Víctima de las promociones, de las tendencias y de la tiranía de la moda –dice–. Había días en que llegaba a gastarme quinientos euros en prendas… En cuanto tenía problemas con mi pareja o con los exámenes, compraba ropa. Llegué a integrar perfectamente el discurso de los publicitarios: confundía sentimientos y productos…” (4). Hasta que un día decidió vaciar sus armarios y regalarlo todo. Se sintió libre y ligera; liberada de una carga mental insospechada: “Ahora vivo con dos vestidos, tres bragas y un par de calcetines”. Y da conferencias por toda Francia para enseñar la disciplina del “cero basura” y del consumo minimalista.
El consumismo es consumir consumo. Es una conducta impulsiva donde ya no importa lo que se compra, importa comprar. En realidad, vivimos en la sociedad del desperdicio, desperdiciamos abundantemente. Frente a esa aberración, el minimalismo de consumo es un movimiento mundial que propone comprar sólo lo necesario. El ejercicio es simple: hay que mirar las cosas que tenemos en casa y determinar cuáles realmente usamos. El resto es acumulación, veneno.
Dos periodistas argentinas, Evangelina Himitian y Soledad Vallejos, pasaron de la teoría a la práctica. Después de haber vivido como millones de consumidores acumulando sin ningún criterio, decidieron cuestionar su propia conducta. Estaba claro que compraban por otros motivos, no por necesidad. Y se impusieron estar un año sin consumir nada que no fuese absolutamente indispensable y contar con gran talento su experiencia (5).
No sólo se trataba de no consumir sino de desintoxicarse, de liberarse del consumo acumulado. Las dos periodistas empezaron imponiéndose una disciplina detox: cada una tenía que sacar diez objetos al día de su casa durante cuatro meses: 1.200 en total. Tuvieron que descartar, donar, desprenderse, despojarse… Como una suerte de purga, para pasar a ser desconsumistas: “En los últimos cinco años –cuentan Evangelina y Soledad– se encendió en el mundo una luz de conciencia colectiva sobre la manera de consumir. Que es una manera de controlar los abusos del mercado. Porque es también una estrategia para dejar al descubierto los puntos ciegos del sistema económico capitalista. Aunque suene pretencioso es exactamente eso: el capitalismo se apoya en la necesidad de fabricar necesidades. Y para cada necesidad fabrica un producto… Esto es especialmente cierto en los países con economías desarrolladas donde los índices oficiales miden la calidad de vida en sintonía con la capacidad de consumo…”.
Este hastío cada vez más universal del consumo también alcanza al universo digital. Está surgiendo lo que podríamos llamar un digital detox, que consiste en abandonar las redes sociales por un tiempo y por diferentes motivos. Se va extendiendo el movimiento de los “exconectados” o “desconectados”, una nueva tribu urbana compuesta por personas que han decidido darle la espalda a Internet y vivir offline, fuera de línea. No tienen WhatsApp, no quieren oír hablar de Twitter, no usan Telegram, odian Facebook, no sienten simpatía por Instagram y no hay casi ningún rastro de ellos por Internet. Algunos no poseen ni siquiera una cuenta de correo electrónico y, los que la tienen, la abren sólo muy de vez en cuando… Enric Puig Punyet (36 años) doctor en Filosofía, profesor, escritor, es uno de los nuevos “exconectados”. Ha escrito un libro (6) en el que recopila casos reales de personas que, deseosas de recuperar el contacto directo con los demás y consigo mismas, han decidido desconectarse. “La Internet participativa que, mayoritariamente, es la modalidad en la que estamos viviendo, busca nuestra dependencia –explica Enric Puig Punyet–. Al tratarse, casi en su totalidad, de plataformas vacías que se nutren de nuestro contenido, interesa que estemos a todas horas conectados. Esta dinámica la facilitan los teléfonos ‘inteligentes’, que han provocado que estemos constantemente disponibles y nutriendo a la Red. Este estado de hiperconexión conlleva sus problemas que estamos empezando a ver: nos resta la capacidad de atención, de proceso en profundidad e incluso de socialización. Gran parte del atractivo de las tecnologías digitales está diseñado por compañías que desean nuestro consumo y nuestra continua conexión, como sucede con tantos otros ámbitos porque es la base del consumismo. Cualquier acto de desconexión, ya sea total o parcial, debería entenderse como una medida de resistencia que desea compensar una situación que se encuentra descompensada” (7).
El derecho a la desconexión digital ya existe en Francia. En parte como respuesta a los múltiples casos de burnout (agotamiento por exceso de trabajo) que se han producido en los últimos años como consecuencia de la presión laboral (8). Ahora los trabajadores franceses pueden dejar de responder a mensajes digitales cuando termina su jornada laboral. Francia se convirtió así en pionera de este tipo de leyes, pero todavía quedan incógnitas sobre cómo se aplicará esa ley. La nueva norma obliga a las compañías con más de cincuenta empleados a abrir negociaciones sobre el derecho a estar offline, es decir, no contestar e-mails o mensajes digitales profesionales en sus horas libres. Sin embargo, el texto no obliga a llegar a un acuerdo ni tampoco fija ningún plazo para las negociaciones. Las empresas podrían limitarse a redactar una guía orientativa, sin la participación de los trabajadores. Pero la necesidad del digital detox, de estar fuera de las redes y darse un descanso de Internet, queda planteada.
La sociedad de consumo, en todos sus aspectos, ha dejado de seducir. Intuitivamente sabemos ahora que ese modelo, asociado al capitalismo depredador, es sinónimo de despilfarro irresponsable. Los objetos innecesarios nos asfixian. Y asfixian al planeta. Algo que la Tierra ya no puede consentir. Porque se agotan los recursos. Y se contaminan. Hasta los más abundantes (agua dulce, aire, mares…). Y ante la ceguera de muchos Gobiernos, llega la hora de la acción colectiva de los ciudadanos. En favor de un desconsumo radical.
NOTAS
(1) Chris Goodall, “‘Peak Stuff’. Did the UK reach a maximum use of material resources in the early part of the last decade?” http://static.squarespace.com/static/545e40d0e4b054a6f8622bc9/t/54720c6ae4b06f326a8502f9/1416760426697/Peak_Stuff_17.10.11.pdf
(2) https://mrmondialisation.org/rob-greenfield-le-forest-gump-de-lecologie/
(3) http://www.dailymail.co.uk/femail/article-2178944/Sarah-Lazarovic-How-woman-saved-2-000-PAINTING-clothes-wants-instead-buying-them.html
(4) http://www.lemonde.fr/m-perso/article/2017/09/15/consommation-trop-c-est-trop_5186310_4497916.html
(5) Léase Evangelina Himitian y Soledad Vallejos, Deseo consumido, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2017.
(6) Enric Puig Punyet, La gran adicción. Cómo sobrevivir sin Internet y no aislarse del mundo, Arpa editores, Barcelona, 2017.
(7) http://www.bbc.com/mundo/noticias-39216905
(8) En 2008 y 2009 hubo 35 suicidios en una compañía como France Telecom (ahora Orange). También los hubo en Renault. Desde el 1 de enero de 2017, la ley permite al asalariado de una empresa de más de cincuenta empleados no contestar e-mails fuera del horario de trabajo.

Galiza berra “Nunca Máis” contra os lumes e contra a depredación do país - SOCIAL - Sermos Galiza - Diario de intereses galegos

Galiza berra “Nunca Máis” contra os lumes e contra a depredación do país - SOCIAL - Sermos Galiza - Diario de intereses galegos





[Imaxes: RP, Adega e Galiza Contrainfo]

[Imaxes: RP, Adega e Galiza Contrainfo] 





ADEGA2


[ACTUALIZADA ÁS 15H] Na mañá do domingo volveu emerxer en Compostela o país de Nunca Máis, a esperanza e dignidade do pobo contra as políticas que destrúen Galiza. Foi na masiva mobilización convocada para protestar contra a Lei de Depredación e contra os incendios e a política forestal da Xunta de Galiza.



Unha maré de persoas percorreu na mañá do domingo as rúas de Compostela convocada pola Plataforma contra a Lei de Depredación de Galiza –a Lei de Fomento de Iniciativas Empresariais impulsada polo PP desde o Goberno galego–. A mobilización, que inicialmente estaba dirixida a protestar contra a citada normativa, vinculouse posteriormente cos incendios, após a vaga da semana pasada que queimou máis de 35 mil hectáreas e deixou catro persoas falecidas. Precisamente, o momento máis emotivo da xornada foi o do sobrecolledor minuto de silencio polas vítimas.



 GZCONTYRAINFO


“Feijóo dimite, Galiza non te admite”, “Feijóo escoita, Galiza está en loita” ou “Feijóo dimisión, Tahoces a prisión” foron algunhas das consignas máis coreadas na manifestación que ateigou as rúas de Santiago de Compostela na mañá do domingo. Así, o presidente da Xunta, Alberte Núñez Feijóo, situábase albo das críticas de quen reclamou responsabilidades políticas e de quen denunciou a política forestal do Goberno galego baixo o lema “Lumes Nunca Máis”.







AGZCONTRINAFO 2 manifestación partiu pasadas as 12h da Alameda de Santiago cara á praza da Quintana, onde varios brigadistas, coas súas roupas de traballo, espertaron a ovación das persoas asistentes baixo os berros de “Nunca Máis” e o lema “Con este goberno imos ao inferno”. O director de teatro Quico Cadaval foi a persoa encargada de conducir o acto. Mostra da retranca que o caracteriza, o artista pediu a aplicación do artigo 155 da constitución española ao Goberno da Xunta “pola súa manifesta competencia”.







Tamén tomou a palabra Paulo Carril, un dos integrantes da plataforma e secretario xeral da CIG, quen centrou as críticas nun modelo económico que “non aposta no desenvolvemento económico e social, senón que pretende un modelo baseado no espolio, a depredación e a ruína do pobo galego”. Cargaba, así, contra o “modelo industrial colonial” que dá “renda solta” aos fondos de investimento e poderes económicos”.







DMvW31QWAAADS3PA continuación, Carril asegurou que a lei “asenta” a política de “eucaliptización e de abandono do rural”. Denunciou, a continuación, a política forestal da Xunta de Galiza e esixiu a demisión de Feijóo, “nesta catástrofe hai responsábeis e son os membros do PP”, advertiu.







Partidos políticos







Na mobilización, participaron colectivos ecoloxistas, sindicatos, persoal do dispositivo contra os incendios e representantes das formacións políticas En Marea e BNG. Luís Villares, portavoz de En Marea, afirmou en declaracións aos medios que “se a Feijóo lle quedaba algo de reputación como xestor, queimouna durante estes días”.







Ana Pontón, portavoz nacional do BNG, cualificou de “pirómana” a política forestal da Xunta, ao considerar que favorece “a actividade incendiaria”. A nacionalista tamén lle pediu ao Executivlo de Feijóo que “asuma as súas responsabilidades”.CONTRAINFO







Tamén asistiron o líder de Anova, Antón Sánchez, xunto o alcalde de Santiago, Martiño Noriega, e o ex portavoz nacional de Anova, Xosé Manuel Beiras, que acusou o PP de ser “o gran culpábel dos incendios” por promover empresas que “controlan a utilización da madeira e que queren a eucaliptización de Galiza”.







A Lei de Depredación, un retroceso







gz vontrainfoA proposición de lei aprobada na terza feira no Parlamento cos votos do Partido Popular e co rexeitamento da oposición implica importantes repercusións nos sectores vinculados á actividade industrial do país, así como no marco lexislativo que regula a protección do patrimonio natural e os prazos de información e exposición públicas.







Nada máis darse a coñecer o contido da proposta –en pleno mes de agosto– espertáronse fortes resistencias por parte dun nutrido grupo de colectivos relacionados co ecoloxismo e coa protección do patrimonio, que denuncian que a lei abre a barra libre aos intereses das grandes empresas, pois dinamita os controis e garantías.







ADEGA2Colectivos que forman parte da plataforma, como Contraminacción, denunciaron que se esta lei chega a existir anos antes “non tería sido posíbel frear atentados ambientais como o proxecto de mina de Corcoesto, a extracción de feldespatos da Limia ou mesmo impedir a Lei de Acuicultura”.







Adega, pola súa banda, sinala que a lei “reduce até a mínima expresións as xa cativas limitacións existentes para protexer o noso medio ambiente, patrimonio ou os intereses sociais”.







O texto modifica leis de calado como a da minaría, a do sector eólico, a de augas ou a do solo en aras de beneficiar proxectos industriais que, denuncia a plataforma, prexudican Galiza.





Wednesday, October 04, 2017

Catañoles v.s. espalanes: episodios nacionais

Catañoles v.s. espalanes: episodios nacionais | Ollaparo. O universal é o local sen muros



Catañoles v.s. espalanes: episodios nacionais

por Rafael Cid


O oculista recomendoume 10 utopías en cada ollo
 (Escrito nun marcador de pàxinas)
Afirman que nas guerras a primeira vítima é a verdade. O contencioso catalán-español, e viceversa, a primeira vista non se apresenta como unha batalla cainita. Todo o contrario, alomenos por parte dos “indignados”, a causa que os identifica está a ser defendida maioritariamente coas armas da paz, a razón, a paciencia e a palabra. Mediante un exemplar exercizo de civismo democrático. Con todo, o conflito tamén se vive como unha confrontación. Nós e eles (e non me refiro ao vergoñoso, infame e chanceiro “a por ellos!”, coreado por quen en principio tiñan a obriga  legal en contra). O signo da división apréciase na súa percepción, propiciada temerariamente polos medios de comunicación convictos, como unha segmentación de bandos na sociedade civil.
Así, segundo a catequese dominante, dun lado  un primeiro bloco formado polos do “Non” xunto aos do “Así non”, e na beira oposta os do “Si” e os do “E por que non”. Sen máis complexidades nen matices, a eito. Branco e  preto, fora grises. Abonda vermos os arreos que se atribúen a cada banda.
O grupo do “Non”+  “Así non” a insería  no seu popurrí :
-O “partido máis corrupto de España” e ao seu goberno estatal.
-O Ibex 35.
-A Marca España.
-Os que defenden aplicar o artigo 155 da Constitución.
-Quen subscribiron á reforma exprés do 135 sobre o pago da débeda si ou si.
-O consorcio Présa e asimilados.
-O PSOE de Pedro Sánchez
– Cidadáns.
-A esquerda da clase obreira.
-CCOO e UXT, sección vila e corte.
-Os partidos comunistas da internacional proletaria.
-Os de ” A por ellos, oe, oe, oe!
-Os habitantes das grandes cidades.
-Os cidadáns de rendas máis baixas.
-Os parados e pensionistas.
-Os charnegos.
-Os que subordinan a pluralidade á unidade.
-O grupo de 200 profesores de universidade que clama contra o referendo-trampa, encabezado polo filósofo Fernando Savater, o noutro tempo famoso ácrata do Panfleto contra o Todo.
-Algúns solventes anarquistas avant a lettre (Amorós, Ibáñez, Alberola, agás erro ou omisión)
E nas antípodas do “Si” + “E por que non”, segundo o mesmo patrón de casting, situaríase a caldeirada composta por:
-O tecido social rural.
-Os universitarios fillos de papá.
-Mediapro e os seus afluentes.
-Os que afirman ao “partido máis corrupto de Catalunya” e o seu govern nacionalista.
-A cidadanía máis próspera economicamente.
-Os que blasonan de sete apelidos oriúndos.
-Un sector de curas e bispos que fan cruzada da estreleira.
-Os hackers prorrusos
-Moitos alcaldes de pobos.
-Numerosos colectivos de gandeiros e agricultores.
-O sindicalismo vernáculo.
-A tropa abaixofirmante da carta aberta de 70 intelectuais norteamericanos prol dereito a decidir, presidida por Noam Chomsky, o librepensador que un día acreditou en Hugo Chávez e a súa revolución bolivariana.
-Os que se saltan a legalidade e a constitución.
-Libertarios sen denominación de orixe.
-A Federació Anarquista de Catalunya, CNT, Embat, CXT-CAT e CXT, con problemas.
-Partidarios do dereito de autodeterminación.
-E quen senten a pluralidade como crisol da unidade.
Con certeza, esta é unha ridícula extrapolación da realidade, un perfecto sen sentido. Algo pedestre, onde calquer parecido co existente é pura arbitrariedade. Unha babélica estupidez plena de agravios comparativos. Loxicamente, cando este esquema doutrinario de primeiros auxilios e casa-cuartel chega a trepanar conciencias, os seus efectos poden ser devastadores. Porque de acreditar esa xerga podería considerarse que o Estado español mutou súbitamente cara ao malvado abstencionismo. A río revolto…
Porén, onde se viviu con máis densidade o impacto do “desafío catalanista” foi entre o rico e complexo colectivo libertario. Un movemento de raizame autoxestionaria que ten por organizacións máis representativas ás centrais sindicais CNT e CXT, confederacións de organismos autónomos ambas, cuxa principal diferenza na práctica é que unha (CNT) non participa no eleitoralismo do mundo laboral, mentres a outra (CXT) se exercita alí o seu dereito a decidir, aínda que o faga con restricións de procedemento e cautelas respecto das súas consecuencias. En realidade trátase dunha trasmigración das dúas almas que acompañaron ao anarcosindicalismo desde a súa aparición na esfera pública a principios do século xx.
Votar ou non votar, esta é a cuestión que conmocionou ao sempre diverso e axitado movemento libertario ante o procés constituent con chupinazo o 1-Ou. Ben enxergado que este hashtag partía dunha sospeita que precisaba previa verificación : na presente conxuntura, estar a favor do dereito a decidir, vulgo referendo, equivale a votar a favor dun goberno ou opción política determinada? Ou consiste nunha maneira de facilitar que amplas capas da poboación abracen o que hai de paideia democrática na súa cota de experiencia autoxestionaria? E unha última cuestión, procurando unha confluencia de fondo entre as anteriores perspectivas: a desobediencia civil, a resistencia antiautoritaria, con risco de sufrir cárcere e multas, implica asumir o algoritmo da submisión se a súa operativa é sobre un feito concreto e non sobre o dereito a decidir de todo, ipso facto”.
Estas cuestións foron avaliadas con rotundidade por un dos nosos colegas máis espelido, xeneroso e comprometido. Falo do contribuido por Tomás Ibáñez en senllos artigos publicados recentemente  en “Rojo y Negro” sob o título “Perplexidades intempestivas” (o 27-S) e “Perplexidades nº 2 (e algunhas certezas) en vésperas do 1º de Outubro” (o 29-S). Polo rigor e o talante aberto (e non como outros expoñentes sobrevindos que esgrimen a herética do insulto, o desprezo e o supremacismo ideolóxico para linchar aos seus adversarios), a súa crítica do procés ofrece unha espléndida oportunidade para unha fecunda reflexión sobre as posicións avanzadas.
Afirma Tomás:
Que puido acontecer para que algúns dos sectores máis combativos da sociedade catalá pasasen de “arrodear o Parlament” no verán do 2011 a querer defender as Institucións de Catalunya en setembro do 2017?
Que puido ocorrer para que eses sectores pasasen de plantar cara aos mossos d’escuadra na praza Catalunya, e de recriminarlles animaladas, como as que padeceron Esther Quintana ou Andrés Benítez, a aplaudir agora a súa presenza nas rúas e a temer que non teñan plena autonomía policial?
Formulacións impecables na súa literalidade, en canto expoñente fiel dunha realidade. O que non impide enmarcar no seu contexto preciso os asuntos enunciados. Evitando caer na tentación de facer unha interpretación de parte do alí exposto ou incorrer no vicio do presentismo que actualiza en tempo real acontecementos e circunstancias doutros momentos. Por exemplo:
-Parece complicado asegurar, mesmo desde a asimetría, que (algúns) sectores que cercaron o Parlament en 2011 pasasen seis anos despois a defender as institucións de Catalunya. Tampouco que ese hipotético transvasamento supoña indefectiblemente defender indiscriminadamente a súa arquitectura legal (as institucións), polo demais dinamitada coas leis de Transitoridade e do Referendo para alumar unha República onde antes había un fiel vástago da Monarquía do 18 de xullo.
-En canto ao tema dos mossos, non dúbida cabe de que o colectivo policial segue intacto. Impasible el ademán. É o mesmo hoxe que entón. Mas non así os seus mandos políticos. De seu, un dos sucesos non documentado na cita de referencia, a ?morte accidental? da moza Patricia Heras e as torturas en dependencias policías de membros do colectivo okupa, feitos narrados no documental Ciutat Morta, orixináronse en 2006, sendo responsable de Interior un membro do tripartito de esquerda, o dirixente de ICV-EUIA Joan Saura, e alcalde de Barcelona Joan Clos do PSC. Os outros dous casos mencionados (Quintana e Benítez) son atribución directa do goberno presidido por Arthur Mas, o president que necesitou entrar en helicóptero no Parlament o 17 de xuño de 2011 e foi desaloxado do sitial por imposición da CUP o 9 de xaneiro de 2016.
Porén, sen dúbida, desde a perspectiva libertaria o que pode merecer máis interese é a equiparación que se establece entre ?votar? e apoiar o “referendo”. Ibáñez exprésao sen reviravoltas na súa relación de cargos: “que aconteceu para que certos sectores do anarcosindicalismo pasasen de afirmar que as liberdades nunca se conseguiron votando a defender agora que se dea esa posibilidade á cidadanía”. E aventura respostas de indubidable calado, como atribuír a conxuntura a “a instalación da dereita no goberno español coas súas políticas autoritarias e os seus recortes de liberdades” e ao “extraordinario pulo do sentimento nacionalista”. Para concluír na mesma liña de convicción que “cando un movemento de loita insire un importante compoñente nacionalista (?) as posibilidades de mudanza de carácter emancipatorio son estritamente nulas”, sentenciando que “eses procesos sempre irmanan aos explotados e aos explotadores en favor dun obxectivo que nunca é o de superar as desigualdades sociais?.
Mais unha vez aquí voltamos ao cerne do debate. “Votar” e “nacionalismo”. Principios que poucos anarquistas abrazarían sen desvirtuarse. Outra cuestión é debullar se eses compañeir@s e organizacións involucrados no procés desexan “votar en clave nacionalista, e ademais se ese “votar” equivale axiolóxicamente a “escoller” para ser gobernado. E aquí haberá que admitir a posibilidade de que a formulación exposta peque de ríxido, menosprezando que o suxeito político postule o dereito de autodeterminación e a súa consecuente dose de autoxestión nunha secuencia ética de medios e fins. Algo que afunde as súas raíces éticas e intelectuais en Kant, Bakunin e o vixente Pacto Internacional de Dereito Civís e Políticos (artigo 1), pautas nada despreciables desde unha concepción de radicalidade democrática.
Un troquel repetido nalgúns dos momentos estelares da historia do movemento libertario español, independentemente da valoración que eles nos merezan a cada cal. Cito a mobilización electoral da CNT en 1931 que contribuíu á caída da Monarquía e á chegada da Segunda República (burguesa, por suposto), tamén desde o plebiscito municipalista, e mesmo a participación directa de CNT-FAI no primeiro goberno da Fronte Popular. Aspectos ambos que para nada impediron que logo o movemento libertaria tratase de profundar o leito de liberdades e dereitos aberto nese cambio de ciclo político, chegando mesmo a combater ao réxime polas armas e a revolución social (Insurrecció Alt Llobregat,Casas Viajes, Asturias, etc.). Precisamente, nese período histórico o catalanismo insurxente tiña firmes alianzas coa esquerda de base traballadora. Como se demostraría á hora de rexeitar o alzamento franquista de Barcelona, grazas á unión nas barricadas das forzas ás ordes da Generalitat (garda civil, gardas de asalto e mossos) e os homes e mulleres do movemento libertario.
A segunda versión das “perplexidades” insiste e desenvolve estes conceptos desde o terreo das certezas. Así, a moi cuestionabel utilidade dun “unirreferéndum que só inclue o dereito a decidir se se expresar en clave nacional”; o sensentido de “chamar mobilización, cousa ben positiva, a chamar acudir ás urnas e a participar no referendo”; e a incoherencia de “pretender facer saltar polo ar a legalidade española (?) se for realizada sob a proteción de outra legalidade instituída”. Aquela épica substanciada na prescrición “a revolución non será televisada”.
Mesmo, situándose alén do 1-Ou, o argumentario prognostica un efecto bumerán desastroso. “O nacionalismo español sairá reforzado, o cal podería dar ás á extrema dereita”, onde liñas arriba quedaba consignado que “o que é obvio é que o PP xa está enfraquecido notabelmente, tanto na esfera internacional, como en Catalunya e en certos sectores da opinión pública”. Quer dicer, un bálsamo de Fierabrás que resucitase ao moribundo Mariano Rajoy, que a pesar de todo continua a ser o favorito da maioría eleitoral española.
Remato. Acredito honestamente que non estamos ante posicións incompatibeis e moito menos irreconciliabeis, senón fronte actitudes ditadas por análises discrepantes da realidade circundante, con toda a complexidade que a valoración do kairós de cada observador leva. Acho que se houber quen facilitara un debate sereno, solvente e con altura de miras, o resultado das experiencias confrontadas podería ser de enorme importancia para reafirmar iso que o propio “relator” Tomás Ibáñez ten definido como “anarquismo en movemento”. E para resumilo nun par de frases, faría man de dúas expresións do escritor portugués Miguel Torga que compendian o miolo do debate. A primeira di: «a única maneira de ser livre diante do poder, é ter a dignidade de o não servir» . A segunda: “o universal é o local sem paredes”. Ambas e dúas  interrogan á montaña desde ángulos distintos. Unha dende o cumio e outra a rente.

Ars associandi ou o retorno do pobo

Ars associandi ou o retorno do pobo | Ollaparo. O universal é o local sen muros



Ars associandi ou o retorno do pobo

por Gabriel Beceiro

O proceso cara o referendo catalá do día 1 de Outubro  e a reacción do Estado español producindo estereotipia a partires da tipificación xudiciaria de “populismo”(a de “tumultuaria” non é mais do que un enredo  que o concepto de “populismo” permite) ou, máis precisamente, unha nesgada noción de “populismo” que lle permitiu a unha democracia liberal caracterizada por un forte nacionalismo de estado, xunguir forzas  nunha lexitimidade incuestionada para ir elidindo afrontar sen rodeos e de maneira específica a demanda catalá mas tamén outros temas como a corrupción, o autoritarismo, a xenofobia e as desigualdades. Un xeito empregado polas democracias liberais emprazadas para elidir toda responsabilidade autoritaria, excluinte e desigualitaria. O perigoso roteiro de colocar no mesmo saco formacións e proxectos que non teñen nada a ver, desde o proceso catalá de constitución política, os outros soberanismos e a esquerda libertaria até os partidos neofascistas e xenófobos.
Por que  tanta confusión de nomes? Talvez polo retorno da noción de pobo. Por outras palabras, a unívoca resposta do goberno español, construida na pasaxe a través do eido xurídico, facilita que desde a teoría do poder nos podamos achegar á demanda catalá de constitución política dun suxeito soberano. A partir da idea de que facer política en nome do pobo é a forma elementar de populismo. Sobre este alicerce é preciso avanzar unha desvalorización segundo a cal é tan populista Trump como Pablo Iglesias. Cando Espinosa afirma que o noso dereito natural é coextensivo co noso poder, vén dicir que non hai nada de trascendente fora do eido imanente de forzas que poida impor orde social ningunha e, portanto, calquera idea de deber ou moralidade depende da afirmación do noso poder e ser secundaria respeito dela. Ben para construir pobo ou emponderalo desde a diversidade de prácticas e formas de vida radicadas  que non caben nas formas de representacion actual. Construir pobo a partires de demandas parciais seria pasar do plural ao singular sobre a base dunha carencia. A súa unidade, quer como estado, quer como clase, compite conoutras formas de representación da unidade do pobo que non por vacías e óbvias como a de nacionalismo de estado, son menos reais. O problema non está porén en opór as democracias liberais aos populismos, mas na apropriación das liñas de demarcación do nós e, portanto, no apoderamento da cesura entre nós e eles, no aquí e no agora. Acho que este é o problema que cómpre asisar e  para o que non temos resposta porque non o acabamos de ver. Talvez só recoñezamos os efeitos de apropriación da liña de demarcación producidos desde cada instancia.
A prioridade absoluta da legalidade, por exemplo, non participa da elementar obertura da visión liberal, unha concepción aberta á intervencion das creacións política e o devir social. A prioridade do dereito alicerza nas estructuras verticais de orde e por iso non pode ver , ritorno ai principi de Maquiavelo( isto é, o retorno aos princípios da república)que debe recibir unha determinación imanente, e portanto, sempre suxeita a reestructuracion e reforma na liña en que os communards de 1871 reclamaban que toda representación debe ficar suxeita á súa revocación imediata. Mas este retorno ao princípio supón a obxetividade histórica e o realismo político, e o recoñecimento do princípio de seguimento e veracidade através do cal debemos aplicar ese retorno ao início. Cando a verticalidade se impón á horizontalidade da constitución material da sociedade, o eido aberto que alimenta a reunión xeral, a democracia. O que Deleuze denominada práctica de afirmación e alegría que sen perder o antagonismo interno, tende a crear planos sociais de composición abranxente. A combinación política é con certeza ars associandi (“a arte de organizar encontros”, que é cerne da política de Espinosa) que debe ser renovada a eito, permanentemente, a partires da forzas mortas da orde social. O “ponto de partida” é, por sua vez, un problema que parece paradoxal: por un lado, a imposibilidade de os individuos permaneceren (e atribuílos) a un modo invariábel de conduta – se non for indefinido – por outro, a presenza de estruturas (históricas, imaxinárias) que representan um limite co cal a virtude debe medir, de modo que sua acción se poida adaptar ás condicións de seu próprio tempo.Esta tese está no Príncipe e permanecerá estábel na totalidade de seus escritos: nen indivíduos, nen pobos nen estados poden escapar da mudanza, este é un dos pontos nodais de sua filosofia política e un dos grandes avanzos do Maquiavelo no pensamento moderno. Enxergar o desexo como poder, o desexo de non ser dominado.
A práctica social concreta desenvolvida nos últimos anos na Cataluña ofrécenos un caso de combinación de corpos sociais con relacións internas componíbeis nunha dinámica de aumento de poder  que ten acadado o seu plano de consistencia na capacidade de plantexarse a si mesma o que quere ser, o paso da afeccion pasiva alegre á afección activa.

Saturday, September 30, 2017

Milleiros de persoas maniféstanse en Compostela a favor do dereito a decidir de Cataluña

Milleiros de persoas maniféstanse en Compostela a favor do dereito a decidir de Cataluña | Ollaparo. O universal é o local sen muros

Milleiros de persoas maniféstanse en Compostela a favor do dereito a decidir de Cataluña

por Redacción

Diante da ofensiva do Estado, Galiza vén de mostrar hoxe a súa faciana máis democrática. “A loita de Catalunya é tamén a nosa loita” foi unha das lendas que corearon os varios milleiros de persoas convocadas pola Plataforma Galiza con Catalunya.Representantes de BNG e En Marea maniféstanse unidos na capital galega de brazo dado de representantes de movementos sindicais (CIG e a CUT ), as 30 organizacións sociais  que integran a plataforma e a cidadanía soberanista en “solidariedade” co referendo do 1-O.






Nun ambiente alegre e festeiro entre lendas e chamados a prol a autodeterminación galega e catalá. “Eu apoio o referendo” era a lenda afirmativa que figuraba en cartaces, autocolantes e faixas. Tamén  a de “Independencia” figuraba na faixa principal que abria a manifestación.Entre os participantes na marcha, Ana Pontón, lider do BNG, Paulo Carril, do sindicato CIG, Xosé Manuel Beiras e Camilo Nogueira, o portavoz parlamentario de En Marea, Luis Villares, e  varios deputados.
Votar non é delito”, “Estado español, Estado policial” , “votarán, votarán” repetíronse a eito . “A loita do pobo catalán é amén a nosa loita”, encerraba o manifesto, que lanzaba unha  nídia “mensaxe de solidariedade, de apoio e de ánimo” a Catalunya que mañá poderá ir votar nunhas condicións difíciles sen perder a serenidade que caracterizou o Procés durante estes anos.
A Plataforma Galiza con Catalunya  entende que a autonomía catalá ficou “suspendida” por parte do Estado e censura  as “ameazas constantes dun réxime decrépito” que caiu unha espiral de prohibicións que coartaran dereitos básicos como o de reunión, o de liberdade de expresión e informacion, e mesmo o dereito á intimidade. Diante desta autoritaria posición do Estado, a reacción de partidos, sindicatos e da sociedade civil galega concretouse en decenas de actos, referendos simbólicos,  concentracións  eque culminaron esta mañá en Compostela cun  acto de solidariedade coa aposta democrática pola referendo do 1-O na Cataluña. Cidadáns que queren votar o seu destino.

1-O Referendo de Autodeterminación en Cataluña



Concentracións unionistas 
Santiago, A Coruña, Lugo e  Vigo concentraronse apenas decenas de personas en contra do referendo catalá. Diante do concello de Vigo sentíronse  berros a favor do exército, a Lexión, a Gardia Civil e   Policía Nacional Española como “Toda España es de todos”,  “España unida jamás será vencida”, nunha convocatoria institucional realizada polo presidente da FEMP Abel Caballero.

"El PP y sus empleados en el Constitucional abrieron en canal y sin anestesia el problema catalán"

"El PP y sus empleados en el Constitucional abrieron en canal y sin anestesia el problema catalán"



El economista Juan Torres. FOTO: MARTA JARA

El economista Juan Torres MARTA JARA





El economista Juan Torres (Granada, 1954) ha sido uno de los firmantes de los manifiestos de personas de izquierdas publicados en los últimos días  contra el referéndum del próximo domingo en los que piden a la gente que no participe. En esta entrevista, Torres reconoce que los catalanes quieren votar y apuesta por un referéndum pactado, aunque ve muy complicada esta opción en el momento actual. "Si se retiran urnas, se retira el símbolo de una voluntad de los catalanes", apunta sobre el 1-O.



Torres reparte culpas pero señala al PP y al Gobierno de Rajoy como causantes principales del conflicto. El economista se retrotrae a la sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatuto de Catalunya. Pero también cree que el Govern intenta aprobar "por la puerta de atrás" una independencia unilateral.







¿Cree que el domingo habrá urnas en Catalunya?



Haberlas, de algún modo, las habrá, aunque no las habrá como debe haberlas cuando se convoca un referéndum legítimo, legal, pactado y democrático, como a mí me parece que es imprescindible para conocer con rigor cuál es la voluntad real de la ciudadanía. No habrá urnas que sirvan para comprobar con fidelidad la voluntad del pueblo, pero imagino que sí las va a haber como una clara expresión simbólica de lo que una gran mayoría de ese pueblo desea: ser consultado.



Si se instalan, ¿deberían retirarse?



Ahí está la paradoja y la tragedia. Como expresión de un acto ilegal, ilegítimo y antidemocrático, deberían retirarse. Pero al retirarlas, no se está retirando una caja neutra donde echar papeletas en un acto que no es lo que dice ser, sino el símbolo de una voluntad, en este caso muy firme, de los catalanes. Y esto último tiene unas connotaciones y unos efectos claramente diferentes.



¿El uso de la fuerza estaría legitimado? ¿Hasta qué punto?



La fuerza no es solo la fuerza material que puede utilizar la policía, por ejemplo. La coacción moral que puede utilizar un Gobierno a veces es mucho más dura y dolorosa que la física. Y ambas han sido utilizadas ya por unos y otros. Siempre he pensado que la paz, que por definición es imperfecta, salvo cuando es la de los cementerios, es el camino y no solo el objetivo. Solo espero que no haya violencia ni ese día ni ningún otro.



Usted ha firmado un manifiesto que considera el 1-O una "estafa democrática". ¿Qué significa?



Para mí, no sé para otros firmantes, ese referéndum es una estafa, primero, porque no es un auténtico referéndum y, segundo, porque creo es justo lo contrario del referéndum que debe hacerse si se quiere que los catalanes puedan expresar con libertad su preferencia. No hay transparencia, no se ha podido producir el debate previo y sosegado que permita expresar en libertad e igualdad las diferentes opiniones, no hay condiciones materiales para que se realice con un mínimo de seguridad, se ha marginado a la oposición que representa a más de la mitad de la población, y el gobierno y todo su aparato de poder actúan a favor de solo una parte. Es una especie de "aquí te pillo, aquí te mato" que sirve de excusa para declarar la independencia por la puerta de atrás, es decir, unilateralmente y soslayando la opinión de los catalanes que están en contra de ella.



En el manifiesto se califican de izquierdas. ¿Por qué hacen esta apreciación?



Solo puedo hablar por mí. Y, en mi caso, creo que es importante subrayar que no estamos frente a un proceso de izquierdas, sino más bien de todo lo contrario. Yo creo que cuando la izquierda renuncia a la bandera de la libertad, de la democracia formal y deliberativa, de los derechos humanos, cuando la izquierda impone la abstracción de los territorios a los intereses de las personas, se desdibuja y se automutila. Que la cuestión social o de la regeneración democrática haya pasado a segundo plano en Cataluña después de todo lo que ha pasado me parece que es bien expresivo de que la izquierda ha perdido el tino y su capacidad de liderar procesos reales de transformación. Los corruptos y quienes se han beneficiado de las privatizaciones y recortes de los últimos deben de estar respirando tranquilos, si no fuera porque el desorden y la perturbación que se avecinan no conviene a nadie.



Algunos grupos, con Podemos, IU y Catalunya en Comú a la cabeza, consideran el 1-O una "movilización" y animan a participar aunque no compartirán el resultado. ¿Comparte o rechaza este análisis?



A mí personalmente me parece una contradicción in termino. Su participación legitima el referéndum y ayuda a permitir que se proceda a declarar la independencia. Las cosas son lo que son y no lo que uno quiere que sean. Y si participas en algo, no puedes decir luego que no aceptas su resultado.



¿Apoyaría la celebración de un referéndum pactado?



Lo he defendido siempre. Llegado este momento creo que comporta dificultades y riesgos mucho mayores para todos, pero siempre he creído que no hay otra solución posible.



El problema territorial, especialmente con Catalunya, no ha surgido en los últimos meses. ¿Cree que la actuación del Gobierno de Rajoy en los últimos años ha sido la adecuada para abordarlo?



Creo que hay que distinguir tres momentos. El primero nace en el origen de la Transición, cuando se establecen las condiciones institucionales y electorales privilegiadas que convierten a los nacionalismos de derechas vasco y catalán en diques frente a posibles mayorías de izquierda, tanto en sus comunidades como a nivel estatal. Dicho de una forma gráfica, es cuando se mete en la cama a un bebé león que hasta parecía simpático y con quien se podía hablar en su lengua en la intimidad. Los nacionalistas de derechas fueron protegidos incluso cuando cometían delitos, como ocurrió con Pujol en el caso Banca Catalana. Ahora, quienes dieron de comer en su mano al león son quienes más se quejan de su virulencia.



El segundo momento es el del Estatuto de Cataluña. El PP demostró entonces de manera definitiva que a la derecha española no le importa el Estado, ni su integridad, ni la paz entre los españoles. Entre sus dirigentes y sus empleados en el Tribunal Constitucional abrieron en canal y sin anestesia el ya de por sí difícil problema catalán. El Partido Popular convirtió la desvergüenza en un arte cuando recurrió artículos del Estatuto catalán que aprobaba en el andaluz, solo para debilitar al PSOE y a los demás partidos a los que no sabía vencer democráticamente.



Finalmente, a lo largo de la crisis, el Gobierno de Rajoy se ha convertido en un fabricante de independentismo al generar todo tipo de agravios comparativos con tal de disimular el efecto social de sus políticas y por no desear o no saber desprenderse del nacionalismo español que es tan excluyente y totalitario como el periférico. Y lo ocurrido en los últimos días, subcontratando sus obligaciones políticas a policías, jueces y fiscales y bordeando, cuando no traspasando, los límites del Estado de Derecho, es ya dramático. Cuesta trabajo creer lo que estamos viendo y cómo se responde con tan poca inteligencia a un problema tan complejo.



¿Y antes los gobiernos del PSOE?



El Partido Socialista es coautor del vicio de origen que ha dado lugar a los problemas que tenemos ahora por la razón que apunté antes. Pero creo que ha actuado siempre, y en especial en Cataluña, con una actitud y con una posición que nada tiene que ver con la del PP. Lamentablemente, sus posturas ambivalentes, su complicidad indisimulada con poderes muy reaccionarios, y su falta de compromiso con sus propias bases y con el electorado en los años de crisis, lo dejaron en una situación de gran debilidad de la que creo que sería muy importante que saliera cuanto antes.



¿Cree que la respuesta del Gobierno al desafío independentista en los últimos días está siendo adecuada?



Ya he dicho que me parece torpe, antidemocrática y potenciadora del conflicto. Necesitamos diálogo y apaciguamiento y el gobierno actúa como un verdadero pirómano.



El informe de Reporteros sin Fronteras critica las presiones de la Generalitat contra periodistas y personas que se pronuncian contra el 1-O. ¿Se corre el riesgo de cruzar una frontera con una difícil marcha atrás?



Ese es el gran problema, que se fractura la convivencia, que se cercena la libertad y se rompe los equilibrios básicos de la sociedad que son, digámoslo así, prepolíticos. Cuando se traspasa esa frontera, viene la enemistad civil, el dejar de dialogar y de hablar. Es significativo que unos y otros, es verdad que en los extremos, hayan hecho suyo el mismo grito "A por ellos", en lugar del "Con ellos", que es lo que deberíamos entender que necesitamos para vivir en libertad y en paz.



Usted es economista. ¿La independencia de Catalunya sería viable desde el punto de vista económico?



Cuando un pueblo se plantea que quiere ser independiente no se lo plantea porque le vaya a ir mejor o peor sino porque, por las razones que sean, no desea formar parte de otra comunidad. Yo creo que una Cataluña independiente se enfrentaría sin duda a grandes dificultades iniciales. Empezando porque, en las condiciones en que se encuentra hoy día la sociedad y la economía global, no llegaría a ser realmente independiente.



Fíjese, en la carta que dicen que Junqueras envió al Banco Central Europeo habla de lo que ocurriría a España y Europa si los catalanes sacaran su dinero de los bancos. Pero Junqueras y el resto de los catalanes también se podrían plantear lo que ocurriría si los demás españoles sacaran una parte de su dinero, ni siquiera todo, de las tres grandes entidades financieras catalanas. ¿Cómo se sostendría entonces el sistema financiero catalán?



Pero, insisto, no creo que este tipo de razonamientos sean los que llevan la balanza en favor o en contra de la independencia a un lado o a otro. A veces tiendo a pensar que, cuando algunos economistas se empeñan en decir que nada de lo que pudiera desear el pueblo catalán es viable. lo que producen es más independentistas. En todo caso, hay que ser muy ingenuo para creer que la independencia lleva al mejor de los mundos posibles.



Pensiones, deuda compartida, inversiones en infraestructuras... ¿Cómo se haría la cuenta de una posible independencia?



Eso sería muy, muy complejo. De una forma consensuada no se va a dar en las condiciones actuales. Unilateralmente, suponiendo que fuese posible, creo que Cataluña tendría todas las de perder. Si hubiera un referéndum pactado y esa fuera la voluntad mayoritaria, creo que lo democrático sería proceder de la manera más justa y equitativa para todos. Y ni siquiera así sería fácil o estaría exento de problemas de todo tipo.

Wednesday, September 27, 2017

El Amazonas, preso del turbio juego político en Brasil

El Amazonas, preso del turbio juego político en Brasil





El presidente brasileño, Michel Temer, el primero en la historia del país en ser acusado de corrupción y asociación ilícita en pleno ejercicio del poder, promueve una reducción de la protección medioambiental de la mayor selva del planeta para satisfacer a varios lobbies económicos y garantizar el apoyo del Parlamento, el único capaz de evitar que sea imputado.
El Presidente brasileño se prepara para una nueva batalla en el pleno del Congreso, que debe decidir en las próximas semanas si admite a trámite o bloquea la segunda denuncia contra él presentada por el Ministerio Público, esta vez por asociación ilícita y obstrucción a la justicia. El jefe del Estado, asediado por los procesos de corrupción que azotan a su Gobierno desde que asumió el poder en Brasil en mayo de 2016, deberá articular una nueva ronda de negociaciones para que al menos un tercio de los 513 diputados voten contra la demanda. De lo contrario, será imputado y apartado del poder por 180 días. Una hipótesis que por ahora parece poco probable.
“Temer promoverá una nueva ronda de distribución de carne a las hienas del bajo clero parlamentario para asegurar su supervivencia”, resumía hace unos días el comentarista político Marcos Augusto Gonçales en el diario la Folha de Sao Paulo. De esta forma se refería a las polémicas tácticas del Presidente empleadas para frenar en sede legislativa la primera denuncia, por corrupción, que fue rechazada por 263 diputados en agosto. Entre las prebendas de Temer a decenas de diputados a cambio del voto, la aprobación de más de 600 millones de euros en gastos discrecionales. Una cifra que contrasta con los profundos recortes en salud y educación, y que incluso fue objeto de una infructuosa demanda judicial a cargo de la oposición. Para Temer se trata de una estrategia de supervivencia, ya que, en vísperas de las elecciones de 2018, el coste de apoyar al presidente con menor popular desde el fin de la dictadura militar, en 1985, sale caro. La otra gran víctima de ese juego político es el Amazonas.
Temer tiene en el Parlamento uno de sus más poderosos defensores: la llamada bancada ruralista. Se trata de un grupo heterogéneo de más de 200 diputados que, con miembros de partidos de diversas ideologías, defiende la expansión de la industria agropecuaria, uno de los motores de la economía, con casi 85.000 millones de dólares en exportaciones en 2016. En agosto, la mitad de los diputados que votaron para archivar la denuncia eran miembros de ese grupo, según la web especializada De Olho Nos Ruralistas. Esos parlamentarios representan los intereses de ganaderos, multinacionales de la soja, grandes propietarios de tierra y herederos de las otrora determinantes élites cafetero-azucareras. Todos ellos abogan por reducir la estricta legislación medioambiental para abrir nuevas áreas al capitalismo y, de esta forma, convertir a Brasil en el mayor exportador mundial de alimentos –por delante de Estados Unidos– en vísperas de la revolución demográfica. La gran cuestión en discusión es la expansión de las fronteras agrícolas y mineras en áreas preservadas del Amazonas.
El Amazonas, preso del turbio juego político en Brasil
Zona deforestada en medio del Amazonas por la explotación maderera. Raphael Alves/AFP/Getty Images
El toma y daca entre las partes ha sido más evidente cuanto más se ha estrechado el cerco judicial contra el Presidente. En mayo, el Gobierno propuso al Parlamento la reducción de la protección de cientos de miles de hectáreas de la reserva de Jamanxim, en el estado de Pará. Se trata de una medida para permitir las actividades económicas –como la extracción de oro, madera o la ganadería– en un área que, a pesar de estar vetada al hombre, ya era objeto de intensas violaciones medioambientales. En junio, Temer aprobó elevar el tamaño de la amnistía a fincas irregulares hasta las 2.500 hectáreas –un área equivalente al mismo número de campos de fútbol– en una controvertida decisión por legalizar propiedades rurales que, en ocasiones, son producto del robo de tierras públicas y la deforestación. Dos meses después, en agosto, el Ejecutivo aprobó un decreto que eliminaba las restricciones a la minería en la Reserva Nacional del Cobre y Asociados (Renca, en sus siglas en portugués). La presión de la sociedad civil nacional e internacional, que logró sumar el apoyo de figuras como la modelo brasileña Gisele Bündchen, logró frenar la erradicación de este parque amazónico de un tamaño de 46.000 kilómetros cuadrados, una extensión equivalente a Aragón.
A pesar de esas decisiones Temer defendió en la Asamblea General de Naciones Unidas el rol de Brasil en proteger supuestamente el Amazonas. “La deforestación es una cuestión que nos preocupa”, aseveró, en aparente contradicción con las consignas de su Gobierno para reducir drásticamente el presupuesto de los órganos fiscalizadores del medioambiente, así como de los que protegen al cerca de un millón de indígenas brasileños, entre ellos algunos pocos centenares no contactados. El IBAMA, institución encargada de velar por el patrimonio natural, apenas cuenta con seis helicópteros en su flota, pero sus recursos han menguado hasta el punto de que tuvo que recibir fondos internacionales en noviembre para poder comprar combustible para sus aeronaves. Más dramática es la situación de la Funai, que cuida del bienestar de los indios. Con su presupuesto para misiones reducido en un 50%, muchas tribus están abandonadas a su suerte en regiones remotas de selva y sufren constantes invasiones en sus tierras de madereros o buscadores de oro ilegales. Ante ese escenario, algunos han decidido pasar a la acción defendiendo por sus propios medios sus territorios tradicionales.
Los conflictos en esas zonas han repuntado, y se han producido incluso supuestas masacres en tribus no contactadas, que representan probablemente los últimos habitantes de este planeta que viven al margen de la sociedad envolvente. “La reducción presupuestal en la Funai es algo deliberado, no es un error, ni el resultado de falta de dinero”, explica a esglobal la experta Sarah Shenker, de la organización Survival International, que promueve los intereses del centenar de tribus aisladas que existen en el planeta. “Se trata de debilitar a la institución, que es algo que quiere la bancada ruralista, para poder abrir las reservas indígenas, ya que es allí donde están hoy los recursos naturales”, agrega.
En Brasil, la sociedad civil acusa desde hace meses al Gobierno de Temer de lanzar “la mayor ofensiva antiambiental” en décadas. “Tras los avances significativos en la reducción de la tasa de deforestación, en la demarcación de tierras indígenas y en la creación de reservas durante la década pasada –manteniendo al mismo tiempo un fuerte crecimiento económico, cosechas récord y generación de empleos–, Brasil parece retroceder a la década de 1980, cuando era un paria internacional por causa de la destrucción acelerada de su patrimonio natural”, critica el Observatorio del clima, una organización ecologista brasileña que monitorea las emisiones en el país.
En 1990, Brasil acumulaba año tras año más de 20.000 kilómetros cuadrados de selva deforestada, una herencia de las políticas de desarrollo de la dictadura militar brasileña (1964-1985), cuando el Amazonas se abrió al capital internacional y al desarrollo a gran escala con la exploración de inmensos yacimientos de mineral de hierro, la construcción de presas hidroeléctricas y la apertura de miles de kilómetros de carreteras en zonas vírgenes. La destrucción de la selva se convirtió en un símbolo de los impactos humanos en el planeta, y el movimiento ecologista ganó peso en el debate internacional sobre el futuro del Amazonas. Hoy, sin embargo, el cambio climático está más asociado en el imaginario colectivo a los menguantes glaciales de los polos.
El Amazonas, preso del turbio juego político en Brasil
Un niño indígena brasileño en el Amazonas. Antonio Scorza/AFP/Getty Images
Actualmente los índices de deforestación en el Amazonas llegan a 8.000 kilómetros cuadrados, a pesar de que casi la mitad de la selva está bajo algún tipo de protección legislativa y de que toda la selva es vigilada por satélite. El 20% total de la cobertura forestal –un área de la extensión de dos veces Alemania– ya ha sido erradicada por el hombre, y lo más desalentador es que en las últimas cuatro décadas se ha provocado mayor destrucción en que los últimos cuatro siglos. La expansión del sector agropecuario brasileño es la causa principal. El 70% de las emisiones brasileñas de gases con efecto invernadero provienen de la suma de la actividad agrícola –son 215 millones de vacas brasileñas emitiendo metano– y la liberación del CO2 almacenado en los bosques cuando éstos son víctima de las motosierras o el fuego.
Algunos países han tratado de influenciar con cuantiosas donaciones que Brasil mantenga la selva en pie. Noruega, el mayor contribuidor, ha transferido unos 1.100 millones de dólares en la última década. Sin embargo, el repunte en los índices de deforestación en 2016 provocó que en junio, durante la visita de Temer al país nórdico, Oslo anunciara una reducción de cerca del 60% de sus contribuciones anuales al Fondo Amazonia, creado en 2008 por el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva para financiar a proteger la selva. “No se trata de una cuestión política. Las contribuciones están vinculadas a los objetivos de reducción de emisiones y, por lo tanto, de reducción de deforestación”, explicó a esglobal una fuente diplomática noruega en Brasilia que pidió que su nombre no fuera citado. Europa tendrá una oportunidad de presionar durante las negociaciones comerciales con el Mercosur.
No se trata solo de los bosques, sino de la exacerbación de los conflictos, pues como explica el profesor Girolamo Treccani, de la Universidad Federal de Pará (Brasil), la deforestación es hoy una estrategia de apropiación de tierras, más que una lógica económica agrícola. “El Amazonas es hoy escenario de un caos sobre la propiedad de la tierra. Pero el Congreso brasileño no tiene ningún interés por legislar para reducir los conflictos, pues está dominado por parlamentarios que representan al agronegocio”, critica Treccani, y menciona la lucha entre indígenas, pequeños campesinos sin tierra y los grandes terratenientes. Así, el Amazonas se ha convertido en el lugar más peligroso del planeta para un activista medioambiental, según la organización Global Witness, mientras la Comisión Pastoral de la Tierra –institución vinculada a la Iglesia católica brasileña y referente en la supervisión de los conflictos en el campo desde hace 40 años– denuncia una escalada de asesinatos de agricultores familiares a manos de mercenarios a sueldo de grandes terratenientes.

Cómo jugar al juego del gato y el ratón cuando un Gobierno trata de cerrar tu web

Cómo jugar al juego del gato y el ratón cuando un Gobierno trata de cerrar tu web





En España llevamos días viendo como el debate sobre Cataluñase va calentando, tanto en la calle como en Internet. De hecho, en la Red estamos viviendo una ciberbatalla que busca acabar con todas las páginas relacionadas con el referéndum.
Obviamente, los responsables de dichos dominios están registrando versiones alternativos para seguir dando voz a su mensaje, aunque la Guardia Civil los encuentra rápidamente y acaban de la misma manera. ¿Es esta la mejor manera de operar cuando un Gobierno ordena el cierre de tus páginas?
Por poner un ejemplo rápido, si vamos a referendum.catref1oct.catgaranties.catreferendumoctubre1.comreferendumoctubre1.cat1octreferendum.cat, etc. en todas ellas nos encontraremos con el mismo mensaje:
Front
Cada vez intentan modos más imaginativos para escapar estas restricciones, aunque acaban de la misma manera:

El .cat tampoco es una garantía

Podemos concluir que registrando dominios alternativos no es una muy buena solución, ya que las autoridades las encontrarán fácilmente y pedirán a los agentes de la unidad de delitos telemáticos de la UCO que las cierren de manera inmediata.
Como hemos podido comprobar en la lista de ejemplos enumerada anteriormente, muchos de los dominios son .cat, sobre los cuales tiene autoridad la Generalitat de Catalunya. En una situación normal, los agentes de la UCO tendrían que pedir al Govern que actuara sobre una determinada web, aunque dada la situación actual sería algo realmente inútil.
Puntcat
Hace unos días, se **ordenaron bloqueos de acceso a través del ISP**, y el propio Carles Puigdemont daba consejos en su cuenta de Twitter para poder saltarse dichas restricciones:
De todos modos, también han optado por contactar directamente con las empresas que dan alojamiento a estas páginas, entregando un mandamiento judicial en que solicitan que corten inmediatamente el servicio. Están obligados a hacerlo, y si no hacen caso estarían cometiendo delitos de desobediencia y obstrucción a la Justicia. He probado a acceder desde TOR, VPN o las páginas publicadas en el tuit y en todas las ocasiones me he encontrado con el logo de la Guardia Civil.
La fundación puntCat, encargada de gestionar el dominio '.cat' en Cataluña, vio esta semana la Guardia Civil entraba en sus sedes para efectuar registros y acabaron deteniendo a uno de sus responsables:
Como dato curioso, a algunos medios internacionales les ha llamado la atenciónque exista un dominio .cat ("cat" significa gato en inglés), ya que este animal es uno de los favoritos en Internet.
La muestra es que los vídeos de gatos están en la cima de los contenidos virales y, de hecho, Buzzfeed una vez confirmó que los el contenido de gatos genera 3,5 veces más audiencia que el resto de sus publicaciones.

Cómo ganar tiempo en una situación así

Ya hemos visto que registrando dominios no están consiguiendo esquivar a la justicia y, además, están gastando dinero inútilmente en versiones alternativas de dichos dominios. Utilizando este sistema sólo conseguirán que en un par de horas estén cerradas las webs.
Wordpress
Crear versiones de sus páginas web en plataformas como Tumblr, Wordpress, Medium o Blogger da la posibilidad de crear páginas de manera gratuita. Esta acción se puede repetir una infinidad de veces, así que podríamos decir que sería casi imposible detenerles.
Creando variaciones de dominios se gasta dinero, y uno ya no recuerda cuáles han cerrado y cuál es el que todavía sigue activo.
Además, cobijándonos bajo un gran CDN ganaríamos mucho tiempo, ya que tendrían que contactar con estas empresas y revisar cada una de dichas peticiones, algo que no es tan inmediato como en el caso de los dominios. Otra buena opción serían los grupos de Facebook o utilizar Tor.
Lo que está claro es que repetir la misma fórmula traerá consigo el mismo resultado. Ramificando su contenido y utilizando plataformas gratuitas podrían conseguir mantener las páginas durante mucho más tiempo y ahorrarse el gasto en tantas variaciones de dominios (tantas que es imposible recordar cuáles estarían activas y cuáles han cerrado). De todos modos, en estos casos parece que importa más dar la impresión "de resurgir" a tener el contenido disponible.
Actualización: WikiLeaks acaba de publicar un tuit en el que avisan de que han subido una copia de la página del referéndum a su web, como una crítica a la "censura" que están viviendo los grupos pro-independencia.
Margaritis Schinas, portavoz de la Comisión Europeaacaba de anunciar que el cierre de webs relacionadas con el referéndum de Cataluña es algo que se encuentra "dentro de la legalidad".


Ha recordado que estos cierres han sido "ordenados por jueces en un contexto específico". Además, cuando le preguntan si esto "no es un ataque a la libertad de expresión", Schinas esquivó la pregunta reiterando que su organismo no tiene "competencias" para valorar este tipo de acciones.
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